Crece el riesgo de desabastecimiento y el aumento en los productos ronda el 20 por ciento

El gerente de operaciones de Diarco, Diego Malgesini, expuso la incertidumbre de la empresa ante una situación que no saben hasta dónde podrán sostener si la corrida cambiaria no frena. Por ahora están decidiendo vender casi sin remarcar precios, pero las listas vienen con un incremento de entre el 15 y el 20 por ciento en todos los productos. El problema radica en que los proveedores no les venden y crece el riesgo de desabastecimiento, además de descapitalización.

Desde la Cámara de Comercio de Ushuaia informaron que algunos comercios decidieron no vender y otros ya remarcaron un 20 por ciento. Aun con este ajuste, la espiral inflacionaria todavía no registra el impacto en los precios de los combustibles y tarifas, que están dolarizados.

La corrida cambiaria que comenzó el lunes y hasta ahora no tiene freno comenzó a poner el riesgo el abastecimiento, ante la decisión de varios proveedores de no vender hasta que aclare el panorama.


El gerente de operaciones de Diarco, Diego Malgesini, informó por Radio Nacional Ushuaia que el mayorista decidió aumentar un 5% algunos productos y sostener el precio de otros, pero ya tienen un aviso de aumento de entre el 15 y 20% en todos. Por ahora siguen vendiendo al público pero no están pudiendo comprar porque los distribuidores no les quieren vender, indicó.


La corrida cambiaria recién empieza a provocar efectos, dado que resta el impacto en el valor de combustibles y tarifas, que están dolarizadas. “A nosotros los proveedores no nos están tomando pedidos. Están hablando de un aumento del 15 y el 20% sobre los precios de lista. El aumento es sobre todos los productos en general”, señaló Malgesini, y observó que “en cualquier momento de la cadena, el producto está tocado por el dólar. Con el solo hecho de que toque el ítem nafta, ya se dispara”.


“Nosotros estamos intentando sostener la situación, hubo unos productos muy taquilleros de primera que los subimos un 5% nadas más, como para no descapitalizarnos, y estamos con las puertas abiertas atendiendo a nuestros clientes, para respetar nuestro negocio y el del comerciante, que es nuestro cliente. La verdad es difícil porque estamos vendiendo y no estamos pudiendo comprar”, planteó.


Consultado acerca de hasta cuándo se puede sostener esta situación, no lo pudo predecir. “El lunes se juntó la cúpula de Diarco y se decidió hacer esto, el martes ocurrió lo mismo y esto va a ser un día a día, porque no sabemos con qué nos encontramos”, sostuvo. 


“Los productos que vende Diarco en un 95% son nacionales, pero hay productos importados, electrodomésticos de afuera y hay un pequeño grupo que viene del exterior”, señaló, si bien el impacto de la corrida cambiaria es sobre todos los productos, incluidos los nacionales.


“La situación se complica para cualquier comerciante cuando no hay un panorama cierto hacia adelante. Todo el mundo en su negocio tiene el cálculo de los gastos de mano de obra, de inversión, de servicios, de alquileres, y todos estos ítems, cuando no hay un precio fijo del dólar, van variando constantemente. Es difícil proyectar un negocio hacia adelante con todo esto”, alertó el gerente.


Hasta ahora para el mayorista las ventas venían bien, siendo productos de primera necesidad en general. “Teniendo en cuenta la inflación, estamos sobre la línea de flotación en lo que es empresa. Estamos en las mismas unidades que el año pasado, es decir que en ventas seguimos bastante bien.

Lo que cambiaron son los productos que se venden, porque quizás se dejaron de vender primeras marcas y se venden segundas o terceras marcas, por lo tanto el valor de estas unidades es diferente”, explicó.


Consultado sobre la venta con tarjeta y si se va a poder seguir sosteniendo, dijo que “seguimos recibiendo tarjetas y creo que el hecho de no recibir tarjetas sería un mito en la economía de hoy a nivel mundial. Está todo bancarizado y la gente cada vez lleva menos dinero en efectivo encima. Hoy todo se debería mover con tarjeta”, consideró.


“De última, si suben los intereses, se tendrán que aggiornar las tarjetas y los bancos, no el comerciante y el consumidor”, sentenció.

Desde la Cámara de Comercio informaron suspensión de ventas y aumentos del 20 por ciento: “Estamos en una parálisis y no sabemos qué decisiones tomar”

La presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Claudia Fernández, dio a conocer la decisión de algunos comerciantes de suspender las ventas en algunos casos, y en otros de remarcar un 20 por ciento. Con una caída sostenida de 18 meses, esta profundización de la recesión los deja sin capacidad de reacción. En un panorama de total incertidumbre, les queda esperar a que frente la corrida cambiaria. “Es muy angustiante y estamos en la peor situación”, dijo.


La presidente de la Cámara de Comercio, Claudia Fernández, dio cuenta de la “situación angustiante” que está viviendo el sector ante la incertidumbre generalizada por la corrida del dólar, que ayer registró una nueva suba.
Sólo por la devaluación del lunes los precios de lista se vieron modificados en un 20 por ciento, y resta ver el efecto de la nueva devaluación del martes, el impacto sobre el costo general del aumento de combustibles y de las tarifas, todos dolarizados y a merced del libre mercado por decisión del gobierno actual.


Por Radio Nacional Ushuaia indicó que algunos comercios “ya han subido sus precios y otros están sin vender, porque la reposición después sería difícil. Fue un impacto y no alcanzamos a reaccionar. Realmente es una situación angustiante, y el lunes nos llamamos unos a otros a ver cómo seguíamos. Sabemos que tenemos que seguir trabajando, pero la incertidumbre es general”.


Con una caída sostenida en las ventas, esta espiral recesiva no les permite medir el perjuicio: “Es la peor situación. Venimos con 18 meses de caída consecutiva de las ventas y con el Ahora 12 y el turismo de invierno habíamos tenido un repunte del 4,6% con respecto al mes anterior. Ahora estamos otra vez en una recesión y hay rubros más complicados que otros. Lo que es ferretería, materiales de construcción, herramientas y las casas de importación están mucho más preocupados que el almacén”, manifestó.
“El mayor problema es no saber cuánto va a costar reponer el producto que se vende hoy. Hay comercios que decidieron no vender y no tienen precio; otros remarcaron un 20 por ciento pero no saben si eso va a alcanzar para poder reponer el producto. Ya se empezaron a hacer las primeras movilizaciones desde CAME para ver cómo va a continuar esto. Hay mucha preocupación de los comercios porque no hay una respuesta certera”, expresó.


“Realmente estamos en una parálisis. No sabemos adónde vamos ni qué decisiones tomar. En todo lo que es ferretería y materiales de construcción les han llegado los precios con un 20 por ciento de aumento. Esto fue el lunes y vamos a ver lo que pasa ahora. Estamos volviendo a esa época en que cada dos horas había remarcación y esperamos que no sea así, que haya sido una reacción rápida del momento y se aquieten un poco las aguas. Es un deseo, pero realmente no sabemos lo que va a pasar”, admitió.


Si bien la crisis que se agudiza en el último tramo de la gestión Macri es grave, no fue buena en ningún momento la situación del comercio: “Con el sector con que se hable, nadie ha estado mejor. Tal vez el campo tuvo una mejoría, pero acá no hay sector con el que se pueda hablar que diga que está mejor. La industria está paralizada, el comercio en declive, los docentes, los médicos, cualquier sector tiene una situación de achique permanente. Esto no es una percepción personal. Yo hace 40 años que abro mi negocio todas las mañanas con la ilusión de seguir hacia adelante. Tengo siete empleados y apostamos a seguir creciendo, pero no hemos podido hacerlo. Llega un momento en que nos planteamos cuánto tiempo más hay que esperar”, sostuvo, recordando las promesas de cambio en “el segundo semestre que nunca llegó”.


En este contexto de los casi cuatro años de Macri, no consideró una sorpresa el resultado de las PASO, si bien el margen de diferencia “fue histórico”, pero lo interpretó como un claro mensaje de los argentinos.

“Muchas veces hemos dicho que, cuando hablábamos con los funcionarios nacionales, la sensación era que nos escuchaban pero que no nos entendían. Es lo que pasó con todo el pueblo, que no percibe lo que ellos plantean, cuando dicen que está todo muy bien. En el mensaje del presidente no hubo un análisis de todo esto, y la crisis de ahora aparentemente también es culpa nuestra”, fustigó.


“Tampoco podemos tener la alegría que normalmente se tiene después de una elección, porque estamos todos golpeados, los que ganaron y los que perdieron. Hay un desgano general y un país no puede crecer así”, sentenció Fernández.

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