El dirigente de la UOM remarcó que todas las empresas ya son importadoras

El secretario de Organización de la UOM Río Grande, Ángel Gordillo, expuso un complicado panorama para los trabajadores metalúrgicos, en diálogo con Radio Universidad 93.5, por la falta de proyección de las empresas radicadas y la facilidad con que podrían pasar a importar productos terminados.

En primer lugar se lo consultó sobre la entrega del petitorio a los legisladores, luego del discurso inaugural de la gobernadora Bertone, y expresó “el enojo y repudio por lo que sucedió en la Legislatura. Llevamos un escrito que fue aprobado por la asamblea de delegados, fuimos pacíficamente pero nos encontramos con vallas y policías que no nos permitieron el ingreso al recinto. Es un enojo muy grande el que tiene la familia metalúrgica de Río Grande por esto”, manifestó.

En cuanto al contenido del petitorio, dijo que “es simple y lo que venimos reclamando hace tiempo, que es la continuidad laboral de todos los compañeros y que se empiecen a ocupar de la industria fueguina, porque hacen silencio ante la situación que vivimos”.

Indicó que el escrito fue recibido por los legisladores Ricardo Furlan, Pablo Blanco y Mónica Urquiza, quienes “se comprometieron a comunicarse con la organización para ver en qué nos ponemos a trabajar, pero hasta ahora no hubo comunicación de estos legisladores”, lamentó.

La cantidad de trabajadores, según la UOM, se redujo prácticamente a la mitad, dado que estimó que actualmente hay “alrededor de siete mil puestos de trabajo, contando solamente metalúrgicos. Hace un año teníamos doce o trece mil trabajando”, comparó.

También expuso la imposibilidad de terminar con los contratos temporarios, por la negativa de las empresas. “Siempre trabajamos sobre la continuidad laboral de los compañeros, pero las empresas plantean que tienen un programa de producción con una visión de treinta días, por la situación que vive el país. Por eso dicen que solamente pueden hacer contratos por treinta días”, explicó.

“Nosotros velamos para que el compañero medianamente tenga continuidad laboral. Antes que tenerlos en la calle, la decisión siempre es velar para que sigan trabajando. Anhelamos que todos sean efectivos pero el problema es que las empresas se oponen, porque los programas de producción no tienen visión más allá de treinta ó sesenta días”, aseguró.

Ratificó que “ninguna de las industrias tiene más de esa visión”, y la situación se aprecia en Río Grande con trabajadores suspendidos, otros con reducción horaria, además de plantas cerradas. “La problemática es bastante amplia”, sostuvo.

“Nosotros hemos planteado que tomen la gente por más tiempo para generar más producciones, pero las empresas no quieren, no lo aceptan”, reiteró.

El impacto de la pérdida de seis mil puestos de trabajo en el circulante en la ciudad es multimillonario. Gordillo estimó que los salarios metalúrgicos rondan entre los 25 y 30 mil pesos por mes. Con siete mil empleados actuales, son alrededor de dos millones de pesos mensuales en sueldos, que motorizan la economía local, más las empresas que les prestan servicios a las fábricas.

En este no tienen “el número exacto” de la caída del empleo, pero “hay que multiplicar por tres o por cuatro, porque esos salarios los dejan en la calle, en el taxi, en el remise. En doce meses perdimos alrededor de seis mil puestos de trabajo y esos sueldos ya no están en la calle”, dijo, lo que implica casi dos millones mensuales para la ciudad.

Gordillo insistió en que “esto se ve en la calle, porque no es la misma economía que teníamos antes”.

Admitió que hay empleados que están acordando el retiro voluntario y se van de la provincia. “Lo notamos porque los compañeros tienen el temor de que la fábrica de un día para otro los deje sin trabajo. Los empresarios hoy están viendo qué decide el gobierno nacional, por eso no tienen una visión más allá de dos meses. En el país no hay ventas y el mismo trabajador tiene miedo de consumir por cómo está la situación”, señaló.

El dirigente subrayó que “el empresario es importador. Todas las fábricas de Tierra del Fuego son importadoras”, dado que los insumos de los productos que se fabrican no son argentinos.

En función de esto, no ve grandes inconvenientes para que los empresarios se “reconviertan”, a costa de la mano de obra: “Hoy están acá y, si mañana tienen que estar del otro lado, van a estar del otro lado, porque ellos están por la plata”, sostuvo.

Con la quita de aranceles, de importar insumos, pasarían a importar productos terminados, donde prescinden del costo laboral, lo cual redobla el alerta en el sector sindical.

Además agregó que las empresas “tienen stock porque no hubo consumo en el país. Es la misma problemática de Tierra del Fuego a La Quiaca”.

En un año pre-mundial, tampoco hay plan de fabricación de televisores. “No se habla de esto, y es el mismo problema de que no hay consumo porque muchos se quedaron sin trabajo a lo largo del país. Las empresas no se van a poner a fabricar en grandes cantidades, además por las decisiones que está tomando el gobierno nacional sobre los aranceles”, dijo.

También cerró la posibilidad de que se vendan los productos fueguinos en el mercado local a precios más bajos, como hace Renacer con sus ventas en puerta de fábrica, sobre todo teniendo en cuenta que muchos fueguinos van a comprar a Punta Arenas los productos terminados.

“Nosotros planteamos hace un tiempo que sean baratos los productos fabricados acá. Pero el problema es cómo hacerle entender a los empresarios que pongan los productos más baratos, porque no quieren”, dijo Gordillo.

Respecto del convenio que se anunció el año pasado para que las fábricas destinaran unas partidas al mercado local, aseguró que “los empresarios no lo aceptaron y no hay ventas”, diferenciando el caso de Renacer, porque “es una cooperativa de trabajo y los compañeros decidieron esto, pero si lo planteamos a un empresario, se niega, porque no quieren perder plata”.

La alternativa del fondo del fideicomiso industrial también escapa a la órbita sindical, porque “se dijo que iba a ser en parte para solucionar el problema pero nunca más se habló del tema. Nosotros podríamos plantear esto a los legisladores o a la gobernadora, pero fuimos con un petitorio avalado por los compañeros, y no nos permitieron el ingreso a la Legislatura”, recordó.

“A los compañeros metalúrgicos les prohibieron el ingreso y lo vemos complicado. Tenemos muchos reclamos al gobierno y la Legislatura, pero el problema es que nos escuchen”, planteó el dirigente.

Consultado sobre el proyecto de decreto enviado al Ministerio de Industria de Nación, sobre reconversión y ampliación de la producción fueguina, entre otras como autopartista, el dirigente advirtió que “el gobierno provincial plantea que quieren trabajar con la turba, la pesca, el turismo, pero eso no va a contener a la cantidad de trabajadores desempleados en la provincia”.

“Ellos quieren suplantar la industria electrónica con eso, y nosotros decimos que con eso no la van a suplantar. Tampoco podemos perder lo que se logró todos estos años, con tantos puestos de trabajo y productos nacionales. No están hablando de trabajar para que la industria electrónica siga creciendo sino que pretenden sacarla y reemplazarla por esto. Nosotros decimos que no se va a comparar jamás”, sentenció.

Finalmente se refirió a las reuniones con la CGT, “la multisectorial y la unión de gremios”, y dijo que “todos los compañeros van a participar activamente del paro y movilización el día martes. Este no es solamente un problema de los metalúrgicos o de los maestros, es de toda la sociedad. La movilización es para toda la provincia porque todos los trabajadores están siendo perjudicados por estas políticas que se llevan adelante, que perjudican a los trabajadores de todo el país”.

Reivindicó la lucha del secretario general de la UOM y diputado nacional Oscar Martínez, que “está convencido de que tenemos que defender la industria fueguina, los puestos de trabajo, y que este tipo de política no nos está favoreciendo”.

Afirmó que “siempre ha beneficiado su gestión, porque siempre trató de que la industria de Tierra del Fuego siga adelante. Jamás dejó de defender a los trabajadores y nunca perjudicó. El problema es que a veces solo no se puede”, concluyó Gordillo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.