Grave escándalo en la fiscalía de Río Grande

El hecho fue denunciado por uno de los funcionarios y hasta el propio juez que emitió la orden de remitir la causa a la fiscal Laura Urquiza, quien se habría negado a recibirla, a través de su secretaria. Como si fuera poco, la fiscal que no estaba en Tribunales, llegó hasta el lugar con una comisión policial para detener a los funcionarios que le llevaban la causa.

El escándalo impacta en el servicio de Justicia, por la pésima relación entre la fiscalía que debe impulsar las causas y los juzgados de instrucción.

 La denuncia judicial que fue presentada por el juez de instrucción Raúl Sahade y su secretario, el doctor Eduardo Tepedino, apunta contra la fiscal Laura Carolina Urquiza y la secretaria de fiscalía la doctora Georgina Minelli.


El episodio aconteció el 28 de junio, a minutos de concluir el horario de atención al público, en tribunales donde Sahade habilitó horario y día para que se corriera vista de una causa a la fiscalía, y ante el reiterado ausentismo del fiscal Mayor Guillermo Quadrini, la misma debía ser tomada -por estar de turno- por la fiscal Urquiza.


Al arribar Tepedino, acompañado de un empleado del juzgado Lucas Ghio, quien además es secretario general del gremio SEJUP, recibieron una férrea negativa de la doctora Minelli de recibir la causa, con varias evasivas y circunstancias que terminaron con Tepedino y el empleado dejando el recinto de la fiscalía.


Mientras tanto la fiscal Urquiza, quien estaba al tanto de la situación vía telefónica, se trasladó a la Comisaría Tercera a fin de trasladar personal policial hacia la fiscalía, donde señalaba tener problemas “con un masculino”. Durante el viaje hacia Tribunales, la funcionaria habría manifestado a un acompañante que sabía que se trataba del secretario Tepedino, por circunstancias laborales.


Al ingreso de Urquiza a sede judicial, acompañada de los funcionarios policiales, hubo un cruce en los pasillos con el doctor Eduardo Tepedino y el agente judicial Lucas Ghio, donde la Fiscal habría manifestado amenazas e incluso la decisión de ordenar la detención del funcionario.


Finalmente, los denunciantes apuntaron contra la doctora Laura Urquiza por los delitos abuso de autoridad, amenazas coactivas agravadas, incumplimiento de los deberes de funcionario público, requerimiento indebido de la fuerza pública además de prevaricato y hasta privación abusiva de la libertad, ya que ambos funcionarios retornaron a su juzgados escoltados por los efectivos, mientras Urquiza ingresó a la fiscalía.
En cuanto a la secretaria Minelli se apunta a la presunta comisión del delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Denuncia y pedido de jury


Ahora el fiscal Mayor, Guillermo Quadrini, que ese día como tantos estaba ausente de Tribunales, deberá requerir acusación en contra de su colega, a fin de que el juzgado del juez Daniel Cesari Hernández notifique de derechos y garantías a las mencionadas, así como disponer medidas de pruebas tales como la testimonial de los numerosos testigos presenciales de lo sucedido, entre funcionarios judiciales de la fiscalía y los propios efectivos policiales que intervinieron desde la comisaría Tercera.


Asimismo pidieron una restricción de acercamiento de Urquiza hacia el doctor Tepedino y el agente Ghio en razón de considerar la relación de superioridad jerárquica existente entre ella y los mismos a fin de evitar una “persecución” en el lugar de trabajo. La presentación judicial llega incluso a solicitar una pericia psiquiátrica.


Los denunciantes asimismo efectuaron similar presentación ante el Superior Tribunal de Justicia y ante el Consejo de la Magistratura con el correspondiente “jury de enjuiciamiento” a la fiscal Urquiza.