La Fiscalía solicitó 10 meses de prisión en suspenso para el “Comisario WhatsApp”

En su alegado, el Fiscal Mayor Guillermo Quadrini encontró probado el delito de omisión de deberes y por lo tanto solicitó que el comisario Marcelo Guerrero sea condenado a la pena de 10 meses de prisión y que cuyo cumplimiento sea dejado en suspenso. Como accesoria pidió que se apliquen 20 meses de inhabilitación para ocupar cargos públicos.

Finalmente 10 meses de prisión de cumplimiento en suspenso y 20 meses de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos; es el pedido de condena que fue planteado por el Fiscal Mayor Guillermo Quadrini contra el Comisario Marcelo Guerrero, por considerarlo responsable del delito de omisión de los deberes de funcionario público.


El doctor Quadrini sostuvo de esa forma la acusación contra el Oficial de Policía que se trascendió a nivel nacional como el “Comisario WhatsApp”, por haber instrumentado ese sistema de comunicación para la prevención del delito en la jurisdicción de la Comisaría Quinta, que tenía a su cargo como jefe.


Pero la carrera del Comisario Guerrero está supeditada ahora a la resolución del Juez Correccional Pablo Bramatí, quien resolvió retomar la audiencia del juicio oral y público, a partir de las 9.30 de hoy para conocer las últimas palabras del acusado y proceder más tarde a dar conocer el veredicto.


En sus alegatos, el Fiscal Quadrini consideró probado con las pruebas materiales y de testimonios que brindó el Jefe de Policía, Comisario Oscar Moreyra, el Jefe de la Unidad Regional Norte, comisario Luis Contreras y otros Oficiales de mismo rango de Guerrero, quienes no compartieron la modalidad adoptada por el imputado respecto a la consigna policial ordenada desde el Poder Judicial, para asegurar la integridad de una mujer, víctima de violencia de género. 


Llamó mucho la atención que ninguno de los Oficiales de Policía que declararon, apoyaron la defensa esgrimida por Guerrero, lo que dejó en evidencia la existencia de una interna policial. 


El hecho que fue llevado a juicio sucedió en mayo de 2017, cuando la mujer que debía contar con una custodia policial en su domicilio, para evitar el acercamiento de su ex pareja que la acosaba en forma permanente; fue atacada y abusada sexualmente por este hombre, quien se valió de que en el lugar no estaba la consigna. A raíz de este hecho el Comisario Guerrero fue separado del cargo y acusado de omisión de los deberes de funcionario.

La defensa

Durante la etapa de instrucción y durante el juicio realizado entre la semana pasada y en lo que va de ésta, el Comisario Marcelo Guerrero, asistido por los abogados Francisco Gímenez y Fernando Lapadula; justificó la ausencia de la consigna en la falta de personal para poder cumplirla durante las 24 horas y que por ello había acordado con la mujer víctima, disponerla cuando estuviera en su casa y dejarla sin efecto cuando estaba en su lugar de trabajo.


En los alegatos, los abogados de la defensa indicaron que en el accionar de Guerrero no hubo una intención de dejar de cumplir con lo que ordenaron desde el Poder Judicial, por lo tanto no existe el dolo que determina el Código Penal en el tipo de delito por el cual basó su acusación del Fiscal Quadrini. “El error no es delito”, aseguró el doctor Gímenez.

Un testimonio clave

Cabe puntualizar que durante el desarrollo de las audiencias del juicio, hubo un testimonio que resultó clave como el que efectuó el fiscal Eduardo Tepedino, quien no estuvo de acuerdo con los jueces del Tribunal de Juicio en lo Criminal de otorgarle la excarcelación al hombre que acosaba a la mujer denunciante de violencia de género.


Tepedino explicó que cuando el Tribunal le corrió vista respecto a la decisión de dejar libre al agresor y al mismo tiempo ordenar una consigna policial permanente en el domicilio de la denunciante para evitar ser acosada, desde la Fiscalía opinó contrario a esa medida y, por lo tanto, no prestó su consentimiento para la liberación del acusado.


El Fiscal expuso que la víctima se había acercado hasta la fiscalía para exponer que su expareja la seguía amenazando de manera intimidatoria y por ello había reclamado que lo vuelvan a detener, cuestión que no ocurrió hasta que en mayo de 2017 sucedió el ataque por el cual fue llevado a juicio y condenado.